Oreja de José Garrido y firme tarde de Ismael Martín y Samuel Navalón

03/06/26


Foto: © Plaza 1

José Garrido ha paseado una oreja del primero bis de Casa de los Toreros y ha saludado ovación en el cuarto en la vigésimo tercera cita de la Feria de San Isidro. Ismael Martín dio una vuelta al ruedo en el quinto bis de Fermín Bohórquez y saludó ovación en el segundo. Saludos, también, en su lote para Samuel Navalón. Se lidiaron toros de Montalvo. 

Muy bien toreó de capote José Garrido toda la tarde, tanto en los recibos como en los quites, con preciosas medias de remate. El primero bis de Casa de los Toreros fue un toro con ritmo y clase, sobre todo por el pitón izquierdo, por donde la faena caló más con grandes naturales, enganchados y templados, en dos grandes series. Con la diestra, también dejó grandes muletazos de bello trazo. Una buena labor ante un frío tendido. Tras una gran estocada, creció la petición y paseó una oreja. Al cuarto lo llevó muy toreado en el inicio rodilla en tierra, luego el toro echó el freno y todo fue a menos. 

Ismael Martín no se dejó nada en el tintero en una completa tarde, de entrega absoluta. Lo mejor lo consiguió en el quinto bis de Fermín Bohórquez. Lo recibió en la puerta de toriles y dejó un gran recibo capotero. Antes, el quinto de Montalvo le volteó muy feo de capa sin consecuencias. Banderilleó muy bien sus dos toros, con un grandioso último par de poder a poder. Vibrante fue el inicio de muleta rodilla en tierra. Quiso Ismael tirar de la embestida, muy entregado, y consiguió grandes muletazos con la diestra. Al natural dejó muletazos muy templados. Una faena de mucho mérito que finalizó por ajustadísimas bernadinas. Dio una vuelta al ruedo tras estocada al segundo intento. En su primero lo puso todo ante un toro falto de poder. Saludó ovación. 

Samuel Navalón estuvo muy dispuesto en su lote. Los mejores momentos llegaron en el sexto, un toro en el que pudo dejar muletazos profundos, en una faena a más de mucho valor y asiento. Saludó ovación tras estocada al segundo intento. A su primero le faltó transmisión para que la faena llegara arriba.