Opinión


16/05/22

Juan Azcuénaga

  1. El 22 de mayo de 1847 se publicitaron por vez primera los baños de ola de Santander

    Reiteradamente se ha repetido la información, errónea, que el primer anuncio de los baños de ola se publicó en la Gaceta de Madrid, el 17 de julio de 1847.

    Una efeméride, datada en «Julio 17 de 1847», publicada por José Antonio del Rio Sainz en La provincia de Santander considerada bajo todos sus aspectos, que decía que «Los periódicos de la capital y la Gaceta de Madrid de este día publicaban el siguiente anuncio...» está en el origen del error. De esa frase se desprende que José Antonio ya conocía que se había publicado también en otros periódicos.

    Esta noticia, fue parcialmente copiada y difundida posteriormente por otros autores. Nosotros la hemos encontrado en: Pedro Sánchez, seudónimo de José María Quintanilla (1892), únicamente indicaba mes y año; más tarde, José del Río Sainz, Pick, indicaba el dato referido en el primer párrafo (Santander, 1926, 1929, 1935, 1936; Oviedo y Las Palmas de Gran Canaria, 1946; Burgos, Barcelona y Granada, 1949). En Santander, biografía de una ciudad, José Simón Cabarga señalaba la misma fecha, así como I. R. en ABC (1970).

    Con motivo de la celebración de los Baños de Ola en 1994, el concejal de Turismo, Aurelio Montes Calvo manifestaba que el «primer anuncio de los benéficos baños de ola» se publicó el 16 de julio de 1847. En 1997 Lino Javier Palacio señalaba también esta fecha. Otros autores han citado esta fecha, como Francisco Gutiérrez Diaz (2016) quien escribía «es lo cierto que hay que adelantar en un día la fecha exacta, pues ya el 16 incluían dicho texto periódicos de la capital como ...»; o Carmen Gil de Arriba que señalaba la aparición en esta fecha del anuncio en El Heraldo, de Madrid. Señalar también que con anterioridad, el 7 de agosto de 1992, se celebraba un desfile de trajes de baño antiguos con el que se pretendía conmemorar «el bicentenario» de los baños de ola en Santander.

    Al respecto del error repetido decía Mahatma Gandhi, «un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él». Más cercano a nosotros, el admirado cronista oficial de Santander, Benito Madariaga, autor meticuloso e investigador infatigable de los temas relacionados con nuestra tierra, decía que «La precisión del dato es necesaria y obligada cuando se escribe cualquier trabajo de historiografía». Era consciente de la gravedad que suponía un error en una información, pues luego, como en el caso que estamos comentando, se repite sin rubor.

    En fin, precisemos que no fue el primer anuncio, porque anteriormente ya se había publicado otro como veremos, y además La Gaceta de Madrid tampoco lo publicó ese día.

    Un acuerdo de Ayuntamiento encargaba en 1846 al arquitecto municipal preparada un presupuesto para construir un camino hasta el Sardinero «con el fin de que las gentes pudieran trasladarse con alguna comodidad a tomar los baños de ola». Al año siguiente el alcalde de la ciudad, Agustín de la Cuesta decidía impulsar los baños de ola «para invertir su producto en los establecimientos de beneficencia». Con esta finalidad se construyeron baños con las seguridades y precauciones exigidas en la época, se comunicaron las playas con la población por medio de «elegantes ómnibus» que discurrían por un hermoso camino realizado con esta exclusiva finalidad y, además, se efectuaban dos campañas publicitarias para darlos a conocer.

    Agustín de la Cuesta y Soto era farmacéutico y tenía una botica en la plaza de Atarazanas y había sido elegido concejal en las elecciones de noviembre de 1845 y sustituyó en la alcaldía, en 1846, a Francisco Sánchez de Porrúa. Participó activamente en otras iniciativas en pro de la ciudad como el ferrocarril de Alar del Rey. Falleció en Santander el 6 de enero de 1883.

    Dada la trascendencia de la fecha, ya en 2011 los responsables del tema en el Ayuntamiento fueron informados de los anuncios publicados; en la actualidad refieren su inicio en 1847. Acababa de editarse el volumen XIX de Anales del Instituto de Estudios Agropecuarios, en el que habíamos publicado la primera parte de Ferias y Exposiciones de ganado en Cantabria en la primera mitad del siglo XIX que presentaba otros temas relacionados con la época surgidos en la sinergia de las investigaciones realizadas. Así tratamos El veraneo de salud en la primera mitad del siglo XIX, en el que presentábamos los baños termales y los baños de mar y de ola; La riada de 1834, una de las peores ocurridas en esta región y que causó cuantiosos daños y la pérdida destacada de vidas humanas; y Las comunicaciones regionales, en la que mostrábamos las obras y proyectos desarrollados en esa época, en los que, además, encontrábamos otro error, también múltiples veces escuchado y leído: el camino de Arredondo a La Cavada se construyó en 1839 a expensas de don Antonino Gutiérrez Solana, cuando lo cierto, según manifestó Eusebio Salazar y Mazarredo durante una intervención en las Cortes, era que se lo había pagado la nación, con retraso pero con intereses, sin olvidar que, en 1842, había intentado cobrarlo en madera de los bosques lebaniegos.

    Pero vayamos a los anuncios de los baños de ola. La primera de las campañas publicitarias se desarrolló en mayo de 1847 y el anuncio se publicó al menos en los siguientes periódicos madrileños: Eco del ComercioEl EspectadorEl Tiempo y La Esperanza (día 22); El Clamor Público y El Heraldo (día 23); El Heraldo (día 25) y El Español y Gaceta de Madrid (día 26). El anuncio decía así: «BAÑOS DE OLA EN SANTANDER.= EN LA próxima temporada estarán dispuestos los baños de oleage en dicha ciudad, para cuyo efecto se halla á punto de terminarse el ramal de camino que construye aquel ayuntamiento. La bella perspectiva que presenta, la hermosa situación de los baños, su buena disposición y el fácil acceso á ellos con otras circunstancias que concurren en su favor, los hacen tan interesantes como los tan ponderados de Biarriz. Existen ademas en la ciudad magnificas casas de baños de mar».

    En el mes de julio tendría lugar la segunda campaña, habiéndose publicado, al menos, en los siguientes periódicos de Madrid: Diario MadridEl Clamor PúblicoEl EspañolEl EspectadorEl Heraldo y Gaceta de Madrid (día 16); La Esperanza (día 17), Eco del Comercio (día 18) y El Militar Español (día 20). El texto es el tantas veces repetido: «BAÑOS DE OLEAGE EN SANTANDER.- Habilitados los baños de Ola en la espaciosa playa del Sardinero en Santander, han empezado á ser concurridos de sus naturales y de muchos forasteros. Nada se ha omitido á efecto de que los bañistas hallen todo lo necesario que requiere esta clase de establecimientos: casetas cómodas é independientes, trages adecuados, seguridad y comodidad en los baños, camino hecho especialmente para ellos y un carruage á propósito destinado á su servicio».

    Esperamos que definitivamente se tome como fecha inicial de la publicidad de los baños de ola en las playas de Santander la del 22 de mayo de 1847, y sirva de reconocimiento alcalde Agustín de la Cuesta y Soto que lideró las campañas para sostenimiento de la beneficencia municipal.

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