Opinión


12/08/19

Iván Guerrero

  1. Arturo Pérez Reverte, una persona singular

    El señor Pérez Reverte da siempre como una de cal otra de arena, me explico, dice a veces cosas interesantes pero otras que son verdaderas tonterías.

    Digo esto porque en una entrevista que vi hace tiempo que hizo para el señor Jordi Évole de la Sexta dijo algunas cosas que me pusieron los pelos de punta.

    Más o menos creo que dijo cosas como por ejemplo estas. Que España ''dejó escapar'' dos ocasiones históricas, una en el Concilio de Trento (1545-1563) donde había ¡dos dioses para elegir! (la leche), uno ''moderno'' que permite el comercio, que le parece bien que la gente haga negocio y prospere y el otro era ¡el dios oscuro, reaccionario, ''tétrico'', que no dejaba ''leer libros'', el dios de sacristía siniestra de la inquisición de los hierros y el cerrojo! que es el que dice ''eligió'' España. La otra ocasión sería para el, ¡las ideas de la revolución francesa (1789)!, que proporcionaban a la gente, cultura, progreso, ciencia y, para rematar, nunca mejor dicho, dice también que nos faltó, ¡nada menos que una guillotina!, una revolución que ¡descabezara reyes y obispos!. En fin, lo dicho, los pelos de punta y no sólo ante tanta tontería...

    Vamos a ver, ¿es que la iglesia no protegió, defendió y difundió durante siglos a través de los monasterios y universidades la cultura después de caer el imperio romano de Occidente?. ¿No fue por ejemplo, a través del imperio carolingio como hubo un renacimiento cultural europeo?. ¿Pero cuando ha estado la iglesia Católica en contra de la cultura?, ¿y del comercio?. ¿Es que la España imperial no comerciaba, o es que acaso se mantenía del aire, teniendo encima como tenía territorios en ultramar y siendo además un imperio global?. ¿Y quien apoyó a personas como, por ejemplo, el genial artista Miguel Ángel Buonarroti para pintar las extraordinarias pinturas de la Capilla Sixtina más que un Papa Católico?. Sólo hay que ver la Roma de hoy y reconocer en casi cada rincón de la misma la magna y maravillosa obra cultural de los Papas en ella. ¿En contra del conocimiento y de la ciencia?, ¿pero no ha habido hombres doctos de la iglesia que están entre los mayores filósofos y científicos de todos los tiempos?. Y aquí, en concreto en España, ¿no tuvimos acaso el que llaman el ''siglo de oro'' (XVI-XVII), cuando precisamente está este periodo, justo en la época del ''Concilio de Trento y la Contrarreforma''?, ¿acaso la iglesia se opuso a todo eso y mandó acabar con todo y con todos mediante lo que llama el, ''la inquisición de los hierros y el cerrojo''?. 

    Y apoyar una sangrienta y brutal revolución como la francesa de 1789, que a la larga a traído con su doctrina liberal más pena que gloria a Europa y al mundo, es de necios o, directamente, de personas irreflexivas.

    En fin, ya para acabar. Lo que si encuentro en sus palabras es que hay como una especie de discurso de tipo sectario, masónico en todo ello, sobre todo cuando dice lo de los ''dos dioses'' uno que insinúa bueno ''moderno'' y el otro malo ''tétrico'', es precisamente lo que piensa la masonería del dios cristiano, es decir para la secta, Lucifer (Satanás) es el ''dios'' bueno, el de la luz, el que dio el conocimiento al hombre (lo identifican con el mito de Prometeo) y para ellos Dios es retrógrado, oscuro, sangriento. Y bueno, por supuesto, nunca falta en ese tipo de discursos el ataque salvaje que hacen a la Iglesia Católica al ser la defensora de la fe verdadera y del Dios verdadero.