Diego Ventura, Manzanares y Juan Ortega salen a hombros en una Goyesca para el recuerdo

05/09/26


La Goyesca volvió después de dos años y lo hizo en plenitud, con un ambiente espectacular y un resultado artistico a la altura de sus mejores ediciones. Ronda volvió a ser lugar de peregrinación de aficionados de todo el mundo, se llenó de rostros conocidos, nadie se quiso perder la vuelta de la Goyesca y nadie saliço defraudado gracias a las espléndidas actuaciones del rejoneador Diego Ventura y los diestros Manzanares y Juan Ortega, que salieron a hombros por la Puerta de Pedro Romero tras cortar dos orejas los dos primeros y tres Juan Ortega. 

FICHA

Se lidiaron un toro para rejones de Ribeiro Telles y seis de Garcigrande, de juego desigual.  

Diego Ventura, dos orejas. 
Morante de la Puebla, silencio y palmas.
Manzanares, silencio y dos orejas. 
Juan Ortega, oreja con petición de otra y dos orejas

COMENTARIO

Ventura abrió esta Goyesca histórica con una actuación muy por encima de un toro bastante paradito que condicionó el lucimiento. Paró con Guadalquivir y brilló especialmente en los quiebros con Lío. Remató una faena de superioridad con Bronce colocando un magnífico par a dos manos. Cortó las dos orejas logrando el hito de abrir la puerta grande dos veces en un mismo día en Ronda.

Morante de la Puebla no pudo torear de capa al primero muy molesto por el viento. El toro se partió un trozo de pitón al entrar en el caballo, lo que provocó alguna protesta. Esto, unido a su falta de fuerza, dejó a Morante inédito en el primero de lidia a pie. Silencio. 

Morante se desquitó el toreando muy bien a la verónica al cuarto de lidia ordinaria, al que también hizo un quite garboso por chicuelinas. En la muleta el de Garcigrande no fue un toro fácil pero Morante lo trató con superioridad, buscando todo el tiempo un fondo que el toro no le dio. Mató de metisaca, pinchazo y estocada. Palmas. 

Manzanares toreó muy bien de capa al segundo de lidia ordinaria y de nuevo el toro se despitorró al entrar en el caballo. El toro tuvo calidad y temple en la muleta y Manzanares lo toreó con suavidad y mimo en una faena de calidad y estética. Mató de media al encuentro y descabello. Silencio.

Parecía que el quinto podía romper en la muleta de Manzanares después de una serie que ligó por el lado derecho pero el toro amagaba rajarse y no acababa de emplearse. El torero supo encelarlo para sacarle todo lo que tenía en una labor de mucho mérito en la que terminó dejando muletazos buenos por ambos pitones. Faena inventada que le valió una oreja de peso después de matarlo en la suerte de recibir. Cortó dos orejas. 

Juan Ortega se sintió con el capote en dos verónicas por el pitón izquierdo que llevaron su sello. También se lució en el galleo por chicuelinas antes de iniciar de forma muy bella la faena de muleta. Fue superior a un toro que tenía el defecto de reponer y que le obligaba a perder su pasos. Fue al natural cuando alcanzó la cima y en una última serie diestra larga y templada. Mató de estocada y descabello. Oreja con petición de otra.

Juan Ortega dejó verónicas de bella factura en el último toro de esta Goyesca. Comenzó la faena con un cambio de mano interminable que apuntó el buen piton izquierdo del toro. Por ese lado lo toreó al natural con enorme templanza, ralentizando el toreo en una faena reposada y sentida que puso un toque de calidad al cierre de esta Goyesca. Mató de estocada y cortó dos orejas.