Opinión
Más artículos de Juan Azcuénaga
- Álvaro Domecq y Díez en Santander
- Álvaro Domecq y Díez en Santander
- Rafael de Paula en Cantabria
- Mujeres en los ruedos de Santander
- Algunas fechas importantes en la vida del torero santanderino Félix Rodríguez
- Centenario del fallecimiento de Darío de Díez Limiñana, torero montañés (I)
- El Dr. Santiago Ramón y Cajal en Cantabria
- Los toros y la política. Reflexiones en torno a los artículos sobre los toros en la guerra civil en Cantabria
- Aniversario del fallecimiento del Dr. D. Pedro Casado Cimiano
- El viaje del príncipe de Gales a España en 1623 y los toros
- El príncipe de Gales recaló en Santander, en 1623, en su viaje de regreso
- Se cumplen cien años del encarcelamiento en Santander de Rafael Gómez "El Gallo"
- Revisando la historia: Hace 111 años se inauguraba la Plaza de Toros de Castro Urdiales: 21 de julio de 1912
- Aniversario de la Peña Taurina Félix Rodríguez
- Primeras actuaciones de Félix Rodríguez como novillero en Cantabria (1923-1924)
- Turismo en la cueva de El Castillo (Puente Viesgo) hace 175 años
- Breve historia del desarrollo de la idea de un idioma internacional en Cantabria
- El Conde de Udalla
- Inoperancia municipal: Un rótulo erróneo: la calle Monte Caloca


















Mujeres en los ruedos de Santander
Podríamos pensar que no tenían nombre, ya que solía mencionárselas como las mujeres-toreras o, más generalmente, las señoritas toreras. Pero el machismo imperante en el mundo de los toros las silenciaba, incluso se oponían a que ejercieran profesionalmente su afición y les hicieran competencia. ¿Tenían miedo de su arte? Vamos a intentar ponerles nombre a aquellas que actuaron en nuestras plazas de toros.
José Simón Cabarga escribía (1966) que en el otoño de 1845 actuaban, en la primera plaza de toros estable construida en nuestra ciudad, "las famosas mujeres-toreras" y lamentaba que no hubiera reseñas de su actuación. Nosotros tampoco las hemos encontrado.
Probablemente se tratara de la cuadrilla femenina surgida ese año y formada por Martina García (natural de Colmenar de Oreja, Madrid), torera; Teresa (andaluza) y Magdalena García (natural de Zaragoza, que en esa ciudad actuaba de picadora en traje de pasiega, el 15 de enero de 1837; volvería más tarde a utilizar la misma vestimenta), picadoras; y Rosa Inard (de Benabarre) y Manuela Renaud, banderilleras. Martina García llevaba participando en festejos taurinos desde al menos 1836 y se mantuvo largo tiempo en activo, hasta los 68 años; el 16 de agosto de 1874, en la última corrida celebrada en la vieja plaza de toros de la Puerta de Alcalá, de Madrid, resultó cogida y conmocionada al intentar matar a un novillo embolado de José Otaola.
En 1865 se anunciaba en nuestra ciudad la actuación de las hermanas Anastasia y Juana/Justa Marco Bericoechea. Diversas fuentes, entre ellas el conocido Cossío. Los Toros. Inventario biográfico nos dice que Juana Bericoechea se presentó en Madrid el 10 de enero de 1869. Antes se había anunciado la actuación, el día 15 de febrero de 1863, en Córdoba, en quinto lugar, en un programa variado, con el título de "Enormes fuerzas hercúleas, por la intrépida picadora y matadora, doña Anastasia Marco Bericoechea", y en octavo lugar "Se presentará la intrépida vascongada á caballo á picar un bravo novillo de cuatro años embolado, de la acreditada ganadería de don Rafael Barbero, el cual después de banderilleado y capeado por dos aficionados de esta ciudad, le dará muerte la dicha señora del modo siguiente: Después de un saludo á la presidencia, se presentará frente á frente delante del novillo con un abanico en la mano, al que, por medio de su comunicacion fulminate (sic), le hará caer en tierra como si fuese herido de un rayo". Esa era la propaganda, que no hemos podido ratificar, pues no hemos encontrado reseña del festejo en el periódico que lo anunciaba, Diario de Córdoba.
Pero, volvamos a nuestra ciudad. Un "nuevo y sorprendente espectáculo" se anunciaba para el domingo, día 13 de agosto de 1865. Se trataba de la "Primera funcion de acróbatas y NOVILLOS DE MUERTE". Estos serían "lidiados por las célebres y simpáticas hermanas señoritas BERICOECHEA, primeras y únicas picadoras premiadas por S. M. la Reina, por su valor y maestría en el arte táurico". Detallaban la composición de la cuadrilla que las acompañaba; eran los siguientes: "ESPADAS.- Pedro la Puente (a) Pepe-hillo.- Ramón Rocafull, de id. BANDERILLEROS: Félix Allue, de Zaragoza.- José Gonzalez, de Madrid. PICADORAS.- Doña Atanasia Marco Bericoechea.- Justa Marco Bericoechea". La segunda parte era la dedicada a la Tauromaquia, con el siguiente programa: "PRIMER TORO llamado Macareno, negro, capa anteada, de 4 años, de la acreditada ganadería de D. Manuel de la Zorrilla, vecino de Fuentablada (provincia de Salamanca), con divisa rosa y amarilla, embolado. Será picado á caballo y en tanda por las dos intrépidas hermanas, banderilleado por la cuadrilla y muerto á estoque por el simpático espada Pedro de la Puente. SEGUNDO TORO, de 4 años y embolado, de la misma ganadería, llamado Avellano, negro enteramente. Será también picado por las dos hermanas, banderilleado por la cuadrilla y muerto á estoque por el segundo espada Ramon Rocafull". Después soltarían un toro embolado, un becerro de dos años y una bravísima vaca. Esta función fue "suspendida con anuencia de la autoridad, á consecuencia de impedirlo el tiempo". Se decía que, si el tiempo lo permite, tendrá efecto el día 15. Parece que el tiempo no fue adecuado para la fecha anunciada, pero nada se dice acerca de lo acaecido, si bien se anunció otro espectáculo. Puede deducirse, del final del párrafo siguiente, que sí tuvo lugar, pero no se publicó información alguna sobre lo ocurrido en la Plaza de Toros en este día 15 de agosto de 1865.
Se vuelve, pues, a anunciar para el domingo, día 20, con un programa diferente en la Parte Tauromáquica. En esta ocasión, se anuncia un "PRIMER TORO llamado Guindo, de 4 años, picado por las dos hermanas, banderilleado por la cuadrilla y muerto á estoque por el primer espada Pedro de la Puente". A continuación, "2.º Otro toro, también de 4 años, picado por las dos hermanas, banderilleado por la cuadrilla y muerto por la intrépida picadora y matadora Anastasia Bericoechea, por medio de un abanico fulminante". Seguirían, una vaca lidiada por la cuadrilla y un torete de 2 años lidiado por jóvenes de la localidad. Finalizaba el programa con la ascensión de un magnífico globo. La reseña del festejo la vamos copiar de La Abeja Montañesa, pues no tiene desperdicio: "Cuernos.- En la funcion de idem que tuvo lugar ayer todo fué peor. No entramos en detalles porque vale más no meneallo. Si fuéramos á hacer constar las faltas que en tal funcion hubo de sobra y pusiéramos correctivo para ellas, empezariamos por pedir la pena de presidio mayor para el público que tales cosas lleva con paciencia. Bien que esta es una virtud cristiana que aun habremos de ejercitar, si, como no suponemos, la funcion tiene una edicion tercera".
El Boletín de Loterías y de Toros, de Madrid, publicaba la noticia que la empresa de la plaza de toros de Santander había contratado, para el día del Corpus de 1879, una cuadrilla de mujeres, a cuyo frente estaba Martina García (a quien ya nos hemos referido anteriormente), de 65 años de edad, que se proponía matar dos toros embolados. Las picadoras montarían en burros y "una de las banderilleras dará el quiebro y pondrá algunos pares sentada en la silla". También habría mojiganga con la representacion de El robo de la diligencia. La cuadrilla de Gregorio Alonso El Toledano lidiaría dos toros de puntas. Era información tomada de La Voz Montañesa.
En este periódico, La Voz Montañesa, trabajaba en la redacción José Estrañi y Grau, ingenioso escritor que ya publicaba sus conocidas Pacotillas y era también el revistero taurino. Así que al publicar El Aviso que se lidiarían dos toros embolados que serían después conducidos a los chiqueros y que el espada sería Litos, el aficionado, señalaba: "¡Hombre, señor Litos! ¿Conque usté es el espada para los toros que han de volver a los chiqueros? ¡Caramba, cómo se va usté a lucir!" y le dedica un verso:
De fijo con mucho aquel
la tía Canuta, que fiel
es al arte, ¡voto a Cribas!
le tira á usté al redondel
un ramo de siemprevivas!
Posteriores informaciones no confirman la afirmación de El Aviso y sólo se menciona la lidia formal de dos toros de puntas, pero ha servido para la chanza del siempre avispado José Estrañi. La Voz Montañesa anunciaría que esos dos toros serían lidiados por la cuadrilla de Gregorio Alonso El Toledano, quien ejercería de matador.
Seguiría el reputado periodista, ahora dedicando Pacotillas para referirse a la corrida con su habitual buen humor y sarcasmo. Decía así la víspera de la corrida:
Mañana hay toros, señores,
y estoy muy desesperado
porque venir ha rehusado
la mujer del tío Calores.
Su presencia en Santander
era de gran precisión,
por la sencilla razon
de que mata una mujer.
Por ser cuestión femenina
creí deberla invitar
á que viniera á juzgar
á la torera Martina..
El día del Corpus, 12 de junio de 1879, se celebraba el espectáculo, pero ese mismo día, junto a la información del festejo taurino, le dedica dos pacotillas:
La tía Canuta no vino
Esta tarde Martina la torera y ninguna costurera
se pondrá frente á frente de la fiera; se decide á acompañarme
y algun pollo al mirarla tan divina para escribir la reseña.
puede que se enamore de Martina. Bueno, la escribiré solo
¡Sesenta y cinco Abriles! ¡Ah, señores! ya que otro medio no queda
¡La encantadora edad de los amores! ¡y hasta casi estoy tentado
a dejarme la coleta!
El título de su reseña ya nos indica de qué fue la corrida, a la que dedicó un amplio relato: CORRIDA DE TODOS (1: No es errata) celebrada á mandíbula batiente por el público de Santander la tarde del jueves 12 del actual. Señala que en el paseíllo iban los toreros, seguían los aficionados y "Detrás, las tres Gracias con trajes de guardarropía". Las reses eran de la ganadería de Gutiérrez de Benavente. Indicaba que para él "todas las suertes eran extranjeras", por eso al señalar los rehiletes en el primer toro se los pusieron cuarteando o gateando. Y el toro, que le correspondía a Litos entra por la puerta del toril que los encargados habían abierto. Sale el toro y continúa la mojiganga convertida en graciosos versos del maestro Estrañi, que para no redundar en los aspectos ridículos y juerguistas de la fiesta omitimos.
Aunque en el verano de 1895 corrió el rumor de que las "señoritas toreras" iban a actuar en Santander, junto a los Niños barceloneses, esa actuación no se produjo. No se decían sus nombres, pero parece se trataba de las que estaban en boga, Dolores Carmen Pretel (Lolita), natural de Barcelona, de 16 años de edad, y de Adelaida Ángela Pagés, también de Barcelona, de 17 años.
Dos años más tarde volvía a repetirse el rumor diciendo que "una agencia de negocios de esta ciudad tiene contratadas a las señoritas toreras". Pero, en agosto, las Pacotillas del sin par Pepe Estrañi se ocupaban del tema:
Creo que Pedro Santiuste
— lo digo de todas veras—
hace mal en no traernos
las señoritas toreras.
En la mañana del día 20 de noviembre de 1897 embarcaban en nuestro puerto, en el vapor Reina María Cristina, "la cuadrilla de Mazzantini y la de Villita y dos señoritas toreras, todos para Méjico". Como se ve, no se indicaban sus nombres.
Rafael Guerra (Guerrita), se decía a comienzos de la temporada de 1898, que en todos sus contratos estipulaba que "las señoritas toreras no han de trabajar en las plazas donde él toree, durante un mes antes y otro después del día en que él lo verifique".
Un artículo de Miguel Medina las mostraba entrenando, ensayando, con la capa, con la espada, preparándose para actuar en la plaza. Para ellas era algo serio, no una mojiganga.
Las señoritas toreras eran contratadas para actuar en nuestra ciudad el día 24 de mayo de 1900, jueves, festividad de la Ascensión. Las toreras anunciadas eran Dolores Pretel (Lolita), Ángela Pagés (Angelita) y Rosa Salesas (Rosita), que lidiaban capeando, banderilleando y matando seis hermosos toretes de la ganadería de Filiberto Mira, de Extremadura, con divisa blanca, grana y amarilla. El día 20 habían toreado en Zaragoza cortando orejas. Las seis llegaban la víspera a Santander, el día 23. El día 24 amaneció con una pertinaz lluvia que obligó a suspender la corrida hasta el domingo 27. Lidiaron conjuntamente Lolita, Angelita y Rosita; también se cita a María Pagés y a Rosa y Encarnación Simó.
Repetían actuación en septiembre con novillos de la ganadería de Carlota Sánchez, de Terrones (Salamanca). Venían las toreras de lidiar en Toro (Zamora). Llegaban en el correo del Norte el día 4 y la corrida estaba programada para el día 8; y los toretes llegaban el día 5 por la noche. Nuevamente la lluvia obligaba a aplazar la corrida a las once de la mañana del previsto día 8, aunque luego despejó y se mantuvo bien todo el día; el aplazamiento fue para el domingo, día 16. La Empresa costeó la estancia en Santander de las toreras. En esta ocasión tuvieron una desafortunada actuación, de la que tuvieron bastante culpa los pésimos toretes salmantinos. Benito Madariaga y Celia Valbuena en su obra Cara y máscara de José Gutiérrez Solana comentaban e indicaban las fechas de celebración de estas corridas.
El 5 de mayo de 1907 toreaba en Santander la renombrada torera María Salomé Hernández La Reverte, que había llegado la víspera a nuestra ciudad, siendo recibida por una banda de música. Se lidiaban novillos de tres años de la ganadería de Joaquín y Basilio Peñalver, de Sevilla, con divisa encarnada, blanca y verde. Mató los dos primeros de la tarde, puso un par al sesgo super colosal a su segundo y resultó ovacionada en ambos.
Juan de la Cierva y Peñafiel, ministro de la Gobernación, por Real orden circular de 2 de julio de 1908, no publicada en la Gaceta de Madrid, pero recogida en la edición autorizada del Reglamento de las corridas de toros, novillos y becerros, de 1917, estableció que las autoridades gubernativas "en ningún caso" debieran permitir que las mujeres tomaran parte en la lidia de reses bravas, pues si bien "la ley no lo prohíbe expresamente", el hecho "constituye un espectáculo impropio". Con los términos "no autorice en lo sucesivo función o corrida alguna de toros en que éstos hayan de ser lidiados por mujeres", se encubría lo que en la práctica resultaba una prohibición.
Será el artículo 96 del Reglamento de las corridas de toros, novillos y becerros, de 28 de febrero de 1917, el que establecerá la prohibición de participar "en la lidia de toros, novillos y becerros, á los menores de dieciséis años y á las mujeres". Prohibición que se reiterará en el artículo 100 de los Reglamentos de 1923 y 1924, y el artículo 124 del Reglamento de 1930.
El artículo 2.º de la Constitución de la República, aprobada el 9 de diciembre de 1931, establecía que "Todos los españoles son iguales ante la Ley"; el 25 decía que "No será fundamento de privilegio político y jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, las ideas políticas ni las creencias religiosas" y el 33 fijaba que "Toda persona es libre de elegir profesión".
A pesar de esa declaración, seguía vigente el artículo 124 del Reglamento de 1930, por lo que las mujeres tuvieron que defender su derecho a torear y tuvieron que pelear contra esa disposición que consideraban anticonstitucional. Se dice que Rafael García Salazar, ministro de la Gobernación, autorizó el toreo a pie de las mujeres, revocando citada restricción, pero no se publicó en la Gaceta de Madrid, por lo que seguía en vigor el mencionado artículo 124, aunque no se aplicara
Una de las mujeres que con mayor insistencia defendió durante el período republicano el derecho de la mujer a torear fue Juana Cruz de la Casa, Juanita Cruz, que debutaba en Santander el día 1 de julio de 1934, con dos novillos de Antonio Muriel, de Salamanca. Llegaba a Santander el mismo día de la corrida por la mañana, en el tren de Madrid, pues había toreado el día de San Pedro, en Vinaroz (Castellón). Juan Vulgar (seudónimo de Julio Valín) escribió: "Maneja con destreza capote y muleta, sabe andar entre los toros, es valerosa y le da gracia a los lances". Cortó una oreja a su primero y salió cojeando del segundo. Repetía actuación el 29 de julio, con novillos de Salas, estando desafortunada. Esta torera merecería una más detallada presentación de su actuación torera.
Para el día de 2 de junio de 1935 se anunciaba el espectáculo de variedades Universal, que tenía como atracción, en la parte seria, la presentación en nuestro coso taurino de Josefa Ortega, conocida en este mundillo como Pepita Ortega, con un novillo de Salas, de Sevilla (No cita Felipe Fragua este anunciado festejo, que, además, se suspendió por la lluvia, por lo que se celebró, el día del Corpus, 20 de junio, espectáculo que sí comentaba). Ante un morlaco huidizo, poco pudo hacer. Mató de dos pinchazos y media atravesada. En la revista La Montaña, al reseñar el espectáculo, manifestaban que "aunque las comparaciones siempre fueron odiosas, tenemos que confesar que entre ella y Juanita existe tanta diferencia como la que hay de la tierra al planeta Marte".
Repetía actuación el espectáculo, con Pepita Ortega, el domingo, día 14 de julio siguiente, en que la torera estuvo "más valiente y acertada" y "demostró maestría y habilidad con capote y muleta y despachó bravamente el eral que la correspondía lidiar".
En las votaciones para actuar en la corrida de noveles en 1936 se impuso Agustina Ruiz, que obtuvo 6.948 votos; ganando con amplitud. Los becerros se lidiaban el 14 de junio. La madrileña cortaba una oreja y al día siguiente se constituía la Peña Taurina "Agustina Ruiz", que elegía junta directiva.
El nuevo régimen surgido de la guerra civil mantuvo la prohibición del Reglamento de 1930 y la sostuvo en posteriores normas reglamentarias.
Una Orden de 10 de agosto de 1974 suprimía las limitaciones impuestas a la mujer para participar en los espectáculos taurinos, basándose en la Ley 56/1961 de 22 de julio, sobre derechos políticos, profesionales y de trabajo de la mujer, que, en su artículo 1.º, "reconoció a la mujer los mismos derechos que al varón para el ejercicio de toda clase de actividades profesionales y de trabajo". Fue su promotora Ángela Hernández, defendida por el abogado José Briones.
Mari Carmen Bouzán Larachi debutaba en Carrión de los Condes, con becerros, el día 29 de mayo de 1977. Toreó en diversas plazas en Cantabria (en Santander, el día 26 de agosto de 1978, cortó una oreja a un novillo de la ganadería de Martín Gavilán, de Salamanca) y otras provincias. Se retiró pronto. Compartió cartel, por ejemplo, en Pie de Concha con Ángela Hernández; y en Torrelavega, Santoña y otras plazas con la vallisoletana Purita Linares.
Las "Brujas Toreras" actuaron en Torrelavega el 17 de agosto de 1984; y en Astillero, el 24 de marzo de 1985. Inicialmente eran tres hermanas gallegas Pilar, Milagros y Elda Vila Cao, que son las que actuaron en Cantabria; más tarde incorporaron a una cuarta hermana, María Luisa.
Con motivo de la celebración, el día 2 de febrero de 1986, de la asamblea anual de la Peña Taurina Félix Rodríguez, entre los asistentes se encontraba «la becerrista santanderina Carmen Arroyo, callealtera ella», de la que no hemos obtenido información.
Con motivo de la actuación de Cristina Sánchez, el 24 de julio de 1997 (cortó una oreja) se señalaba que "tan sólo han lidiado becerros Maricarmen Bouzán, una santanderina hija del ex novillero Justo Bouzán. También por los años sesenta se celebró un espectáculo cómico taurina titulado en el cartel «Las Brujas Toreras» donde una jovencitas, ataviadas con camisa ceñida y anudada en la cintura y pantalón «short».
Ese mismo día, El Diario Montañés, publicaba una tribuna, firmada por cinco diputadas del Parlamento de Cantabria, pertenecientes a otros tantos partidos políticos, con el título Va por ti, Cristina. De la misma recogemos una frase significativa: «Si a los toros que has lidiado hasta ahora se les añadieran los miuras de la incomprensión, el rechazo, el machismo y la presión que has tenido que sufrir para hacerte un sitio en este mundo, no habría orejas, rabos y puertas grandes con las que compensarte tanto esfuerzo». Esa tarde, Cristina les brindó un toro a las diputadas, el segundo, al que le cortó la oreja. Compartía cartel con David Luguillano y Manuel Díaz El Cordobés, lidiando astados de El Puerto de San Lorenzo. Le correspondieron Argerón, de 473 kilos, mansurrón, al que remató de dos pinchazos, media atravesada, aviso y tres descabellos, palmas; al último de la tarde, Buscarrayos, de 498 kilos, le atizó media desprendida, aviso y le cortó una oreja. Como anécdota, fueron los dos toros de menos peso de la tarde, los otros pesaron desde los 500 de Angelito, primero de la tarde, a los 572 de Granero, quinto de la lidia.
A pesar de que su actuación gustó, sobre todo en el sexto, no volvió a torear en Santander. Claro, que después de ella tampoco ninguna otra mujer ha pisado el albero del coso de Cuatro Caminos.
Para finalizar, digamos que únicamente 19 mujeres han obtenido el doctorado taurino, sólo nueve españolas: Juanita Cruz (México, 17 de marzo de 1940); Maribel Atiénzar (México; 28 de noviembre de 1981); María Velásquez (Perú, 19 de enero de 1986); Cristina Sánchez (Francia, 25 de mayo de 1996); Mari Paz Vega (Cáceres, 29 de septiembre de 1997, con Cristina Sánchez de padrino), primera en doctorarse en nuestro país; Raquel Sánchez (Toledo, 27 de mayo de 2005); Sandra Moscoso (Ubrique, Cádiz, 19 de septiembre de 2010); Conchi Ríos (Cehegín, Murcia, 9 de junio de 2016); y Rocío Romero (Pozoblanco, Córdoba, 23 de septiembre de 2023). Añadimos que la murciana Conchi Ríos, siendo novillera, ha sido la primera mujer en cortar dos orejas a un mismo astado en la plaza de toros de Las Ventas, de Madrid, fue el día 10 de julio de 2011, al toro Escondido, núm. 45, negro listón, de 520 kilos, de la ganadería de José Cruz, segundo de su lote y que le valió salir por la puerta grande.
¿Volverá alguna mujer a hacer el paseíllo en nuestra plaza de toros?